Por lo general, a los gatos no les gusta viajar. Eso es así. Son animales de costumbres a los que cambiarlos de hábitat les produce un poco de estrés. Pero qué te vamos a contar a ti, si cada vez que lo tienes que llevar al veterinario se transforma en un gremlin al que es imposible meter en el transportín.

Así, es normal que si tienes previsto salir con tu felino, te preguntes “¿cómo viajar en coche con un gato?” La verdad es que no es especialmente fácil, pero si sigues una serie de consejos, podréis llevarlo mejor, tanto él como tú.

Además, el tiempo juntos y las experiencias que podréis vivir en el destino, seguro que compensan las dificultades del viaje. En WeePets te damos algunos consejos para que tu viaje con tu gato en coche sea más agradable.

Y para que tengas tranquilidad si le pasase algo a tu gato, te recomendamos que contrates el seguro para gatos que te ofrecemos en WeePets.

como viajar con un gato en coche

Consejos para viajar con tu gato en coche

Antes de iniciar tu viaje, lo primero que debes cargar en el maletero es una buena dosis de paciencia. Lo que a ti te parecen unas vacaciones de ensueño, a tu gato le parece un abandono de su territorio lleno de feromonas. Si el viaje es por un par de días, y tienes a alguien que pueda atenderlo, tal vez deberías plantearte la opción de dejarlo en tierra, porque no merecerá mucho la pena el viaje.

Si decides llevarte a tu gato, te traemos una serie de consejos que conseguirán hacer que el viaje sea menos traumático, para ambos. Piensa que el viaje debe estar planeado con antelación, ya que existe un proceso de aclimatación para el gato a sus nuevos espacios de transporte.

 

El transportín

Elegir un buen transportín para tu gato es clave para hacer más agradable el viaje. Selecciona uno en el que pueda ponerse de pie, darse la vuelta con facilidad y que la puerta sea de rejas, para que pueda respirar con facilidad.

Meterlo dentro de primeras es casi misión imposible, por eso te proponemos que unas semanas antes, dejes el transportín abierto en casa con alguna recompensa dentro. De esta forma podrá ir reconociendo el espacio y haciéndose con él.

Otro truco es introducir dentro del transportín una mantita y algún juguete suyo, que estén impregnados de su olor. Así se sentirá en un entorno más familiar.

El mejor lugar para ubicar el transportín dentro del vehículo es el suelo, justo detrás de los asientos delanteros. Es recomendable que lleve algún tipo de sujeción, para que no pueda salir disparado. Ten en cuenta el conducto de aire acondicionado, ya que, si el chorro le da directamente, puede enfermar con facilidad.

viajar con gatos en coche - el transportin

Paradas cada dos horas

Hacer paradas es fundamental si no quieres que el transportín se convierta en una zona de guerra, y que tu gato te declare el odio eterno. Cada dos horas es recomendable que pares para que el gato beba y coma un poco, además de poder hacer sus necesidades.

Hay transportines que ya incluyen recipientes para el agua, la comida e incluso un espacio para sus necesidades. Si tu transportín no es tan sofisticado, lo normal es que elijas un lugar tranquilo para sacarlo. Cuando metas a tu gato en el transportín, recuerda hacerlo con el arnés puesto, ya que cuando vayas a hacer la parada, deberás engancharle la correa si no quieres que salga disparado nada más abrir la puerta.

Además, si tu coche no cuenta con aire acondicionado, y viajas en verano, hacer paradas es imprescindible si quieres evitar que le dé un golpe de calor.

 

Comer antes de viajar

Te recomendamos que hasta 3 horas antes del viaje, no le des nada de comer a tu gato. Es probable que se maree durante el viaje y que llene de vómitos el transportín. En las paradas podrás ofrecerle algo de comida y bebida, pero tampoco en exceso.

 

Premios al llegar

Cuando llegues al final de tu viaje, ofrécele su comida favorita y algún que otro premio en forma de gominola o galleta, de esas que tanto le gustan. Es una buena forma de decirle que se ha portado bien durante el viaje, y de agradecerle su paciencia.

Aunque te parezca que en estos primeros instantes no tiene apetito, déjale el plato y poco a poco, cuando esté familiarizado con el lugar, empezará a comer.

También puedes prepararle sus juguetes favoritos y un rascador para que pueda afilar sus uñas. Después de estresarse en el viaje, toda atención es poca para que recupere la normalidad.

 

 

Háblale con tranquilidad

El viaje de por sí ya es bastante estresante para tu gato, por lo que todo lo que puedas hacer para no generar más agobio, es bienvenido. En este sentido, el tono de voz que emplees le ayudará a tranquilizarse. Si le hablas de forma sosegada y sin levantar demasiado la voz, harás que no se altere demasiado. Cuando lo escuches maullar de forma quejosa, procura tranquilizarlo con palabras cariñosas y hablándole de forma tranquila.

El coche debe ser un lugar de paz y relax. Una balsa de aceite en el que nada perturbe el trayecto. Por eso te recomendamos que viajes con las ventanillas bajadas para que los ruidos no se cuelen en el habitáculo.

Por último, controla el hilo musical. Ya sabes lo que dicen, la música amansa a las fieras, pero ojito con la selección musical, que Metálica no es la mejor opción. Procura poner música ambiental, rollo chill out, y a un volumen bajito.

consejos para viajar con un gato en coche

Lo más importante antes de iniciar el viaje es que seas consciente de que a tu gato no le gusta el viaje. Ser comprensiva y tener paciencia son las claves para que todo fluya mejor. Y recuerda, que si viajas, mejor hazlo con un buen seguro para gatos, por lo que pueda pasar. En WeePets podrás encontrar varias modalidades, elige la que mejor se adapta a tus necesidades, calcula tu seguro para gatos, y protege a tu gran amigo.